sábado, 23 de junio de 2012

Como decía Blaise Pascal, "el corazón tiene razones que la razón desconoce", pero con un poco de suerte y paciencia el tiempo hace que se vuelvan a coger de la mano.
Darse cuenta de los errores cometidos cuando ya no tienen remedio puede ser muy duro, pero mejor esto que no aceptarlos nunca y no poder aprender de ellos.

viernes, 11 de mayo de 2012

GRANDE


Me cansa el día a día
me aplasta la rutina,
el camino ya trazado, me asfixia 
Esperar y mover ficha.
Y qué grande será el día
que vuelva a empezar, yo, la partida.

martes, 10 de abril de 2012

http://www.youtube.com/watch?v=fNy8llTLvuA

And I'll find strength in pain
And I will change my ways
I'll know my name as it's called again



Cause I need freedom now
And I need to know how
To live my life as it's meant to be

domingo, 29 de enero de 2012

Mejor (Delafé y las flores azules)

"...mejor perderse, mejor salvarse, 
crear, caer, hundirse, sufrir, 
sangrar, crujir y volver a levantarse..."

domingo, 22 de enero de 2012

-         ¿Entonces, al menos terminó bien la cosa?
-         No.
-         ¿No?
-         ¿Y cómo va a ser eso posible? Los finales son finales, y dudo que se pueda tener un buen final. Como mucho puedes lograr que sea ligero, y que lo siguiente que tenga que venir se pueda comenzar sin demasiado peso a nuestras espaldas.

domingo, 2 de octubre de 2011

y que el frío no nos haga olvidar


CUENTO ORIENTAL
Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida. Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo. Éste le contestó:
-Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán.
Dijo entonces el escritor:
-Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas.
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:
-Para ésta, … sí tiene sentido.
El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así.
Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas.